Hace algunos días asistí a la Cuenta Pública Participativa del Gobierno Regional de Arica y Parinacota y aunque tengo algunas críticas, me pareció que era una excelente oportunidad para que la ciudadanía se involucrara en el gobierno y comenzara a tomar parte en las decisiones. Trabajé en conjunto con los dirigentes vecinales y, en base a lo que yo observé, puedo decir que hay falencias de parte de ellos y de parte de nosostros, la ciudadanía, en general.
Nuestros dirigentes vecinales no son líderes, no tienen la habilidad o la práctica de mirar al futuro, de proyectar los barrios, la comuna, ni la región, llegan a las jornadas de trabajo con una petición específica, que puede ser la misma desde los últimos 5 años o más, trabajan en comisiones, responden preguntas, dialogan y al final de la jornada, piden la palabra para plantear de nuevo la misma petición que parece ser lo único que los mueve. Es claro que detras de ellos habemos una ciudadanía apática, de la cual no surgen nuevos líderes, ni siquiera canditados o alguien que pudiera estar dispuesto a comprometerse.
Frente a este diagnóstico negativo existe un gran desafío y es formas los líderes comunitarios y la ciudadanía que la región necesita como co-gobernantes, porque no basta con que existan instancias de participación, ésta debe ser de calidad.
A propósito de esta experiencia escribí la siguiente nota para El Morrocotudo:
Una Región que se proyecta como moderna, no se debe fundar solo en la
gestión de sus autoridades regionales y locales, de ser así estaría
truncada, frágil y debilitada, existe otro pilar fundamental que es parte de la base de la región que queremos conseguir,
se trata de la participación ciudadana, para la que son necesarios
ciudadanos comprometidos, responsables, innovadores e involucrados en
el desarrollo regional.
Al hablar de participación ciudadana o de ejercicio ciudadano
tendemos a limitarnos a lo que son los eventos electorales y aunque el
acto de sufragar constituye una condición básica para la democracia y
es considerado la mayor forma de expresión de la ciudadanía, no lo es
todo.
El abogado Rafael González Ballar define la participación ciudadana
como "un proceso gradual mediante el cual se integra al ciudadano en
forma individual o colectiva, en la toma de decisiones, la
fiscalización, control y ejecución de las acciones en los asuntos
públicos y privados, que lo afectan en lo político, económico, social y
ambiental para permitirle su pleno desarrollo como ser humano y el de
la comunidad en que se desenvuelve". Si nos detenemos en esta
definición nos daremos cuenta que participación ciudadana es todo lo contrario a “no estar ni ahí”. En este caso participación es involucrarse, hacerse co-responsable, mantenernos atentos, cuidando los procedimientos y entregando nuestro aporte.
La participación es un derecho y un deber, así como tenemos la facultad
de involucrarnos en el quehacer social e influir en nuestro devenir,
también tenemos la responsabilidad de participar en los asuntos
públicos. Una de las variables del éxito o fracaso de los planes,
programas y políticas de gobierno es la colaboración de la ciudadanía,
cada uno de nosotros podemos facilitar o dificultar dichos
procedimientos.
La finalidad de la participación ciudadana es la mejora sostenible
de las condiciones de vida de la sociedad, es decir, nuestro propio
bienestar y el de nuestras familias, la falta de participación
ciudadana equivale a sentir indiferencia por lo que nos ocurre, por lo
tanto no podemos “no estar ni ahí” con lo que ocurre en los Concejos
Municipales, no podemos “no estar ni ahí” con lo que ocurre en los
Concejos Regionales y tampoco podemos “no estar ni ahí” con lo que
ocurre en nuestras organizaciones comunitarias y con los dirigentes
vecinales.
En esta ocasión nuestro llamado es a involucrarnos en el
quehacer regional, ejerzamos nuestro derecho y cumplamos con el deber
de la participación ciudadana, todos y todas somos necesarios para
hacer de Arica y Parinacota una Región moderna al servicio de la
comunidad.






Zorka
Concuerdo planamente contigo en que debemos no sólo participar si no también involucrarnos en la gestión política. Por lo menos, podemos distinguir 2 tipos de participación: consultiva y resolutiva. Me queda la duda, en que medida podemos ejercer esta última
Saludos
Ignacio